Comercios · Cadenas · Franquicias
Clientes nuevos, publicidad y los números de tu negocio. Sin pagar un peso.
Los socios de las mutuales, cooperativas y sindicatos de tu ciudad ya pagan una cuota que incluye beneficios. Todos los días abren la aplicación para ver dónde usarlos. Lo único que decide si entran a tu local o al de la vuelta es qué ofrecés vos.
Quién es el cliente que te traemos
No es tráfico de internet ni un cupón que alguien encontró de casualidad. Es el socio de una entidad de tu ciudad: vive cerca, compra cerca, y entra buscando dónde le conviene gastar lo que igual iba a gastar. Quiere que su cuota le rinda, y busca en la aplicación el comercio más cercano que le dé algo.
comercios ya adheridos, con beneficio vigente
ciudades de Entre Ríos y Santa Fe
rubros, de farmacia a gimnasio
Y son clientes que vuelven. El socio no usa su beneficio una vez: lo usa cada vez que compra, porque para eso paga la cuota. Lo que estás sumando no es una promoción de fin de semana: es estar en la lista corta de los lugares donde esa familia compra todos los meses.
Las tres cosas que no vas a tener que hacer
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No pagás nada. No hay cuota, no hay comisión sobre tus ventas y no hay permanencia. Lo paga la entidad, para sus socios.
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No instalás nada. Ni aplicación, ni lector, ni una computadora nueva. No hay nada que aprender ni nadie a quien capacitar.
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No hacés nada en el mostrador. El socio te muestra la pantalla y vos aplicás el descuento. Es la única regla que no negociamos.
Y el beneficio nunca se le bloquea al socio por un problema nuestro. Eso no es una concesión: es lo que evita que quedes mal parado delante de la cola.
La publicidad que te damos, gratis
Todo esto existe desde el día que te sumás, sin que tengas que producir nada ni contratar a nadie.
Tu vidriera digital
Una página con tus fotos, tu dirección, tus horarios, tu teléfono y tus redes. Cuatro de cada diez comercios argentinos no tienen web: esta es la tuya, y el socio llega a ella desde el mapa.
Aparecés en el mapa y en la búsqueda
El socio busca por cercanía y por rubro: «farmacias cerca mío». Tu local aparece con su distancia, y a un toque tiene cómo llegar.
El cartel con QR
Te lo damos listo para imprimir. Lo pegás una vez y no se toca más: nunca queda viejo, aunque cambies la promoción todas las semanas.
Placas para tus redes
Armadas con tu promoción, listas para publicar. Un community manager junior sale entre $150.000 y $250.000 por mes.
Publicás cuando querés
Una promo nueva, una novedad, el horario de un feriado. Lo cargás vos desde tu panel y a los socios les aparece en el acto.
Te promocionan las entidades
Las mutuales le avisan a su padrón las novedades del club de beneficios, al teléfono y por correo. La voz de la mutual del barrio pesa distinto que un aviso pago — y ahí adentro estás vos.
Y los números de tu negocio, que hoy no tenés
Es lo que ningún volante ni cartel de la esquina te dio nunca: saber si funcionó.
Cuántos entraron de verdad
Cuánta gente vio tu ficha, cuánta usó el beneficio y cuánta volvió. Personas distintas, no visitas: el que vino diez veces no te infla el número.
Los que quisieron y no pudieron
Generaron el código para comprarte y no lo usaron. Es la señal más accionable que existe: un cliente que estuvo a un paso, y sabés cuántos fueron.
A qué hora te buscan
El día y la franja horaria en que tu beneficio se usa más. Sirve para decidir cuándo publicar, cuándo reforzar personal y cuándo no.
Cómo te va contra tu rubro
Tu resultado comparado con el promedio de los comercios de tu mismo rubro en la red. Sin nombres: sabés si estás arriba o abajo, que es lo que importa.
Clientes que vuelven, sin datos personales
Reconocés al que ya vino —«cliente A73F, cuarta visita»— sin que te digamos quién es. El seudónimo sólo sirve dentro de tu local.
Tu equipo, con su propio acceso
Le das entrada a quien atiende, sin compartir tu clave. Cada uno con lo suyo, y vos seguís viendo todo.
Lo único que te pedimos: que el beneficio valga la pena
Un 5% no mueve a nadie y te deja igual que antes. El beneficio que hace que el socio cambie de comercio es el que se nota — y es el que la red empuja.
El que se nota, se muestra
Las entidades eligen qué contarle a su padrón. Un descuento fuerte, un 2x1 o un regalo se convierte en el aviso que le llega al socio al teléfono; uno flojo queda en la lista y no lo mira nadie.
Exclusivo para socios, y se entiende
Si lo que das acá es lo mismo que le das a cualquiera, el socio no tiene motivo para elegirte. Si es algo que sólo consigue por ser socio, tu local pasa a ser la razón por la que su cuota le sirve.
Regalos para las campañas
En las fechas grandes —Día de la Madre, aniversarios— las entidades arman juegos donde el socio descubre premios de comercios adheridos. El que pone un regalo aparece con su nombre en el afiche que se pega en la sede.
Ponelo en números, que es como conviene mirarlo. Un 20% sobre una compra de $20.000 son $4.000 que resignás una vez. Ese mismo cliente, si vuelve una vez por mes durante un año, son doce compras que hoy no estás haciendo. Ningún medio de publicidad te cobra sólo cuando el cliente entra y compra.
Empezás hoy, en tres pasos
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1 · Nos escribís. Por WhatsApp, acá abajo. Sin formulario, sin vendedor que te persiga y sin reunión obligatoria.
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2 · Cargás tu beneficio. Qué das, hasta cuándo y con qué exclusiones. Diez minutos, desde el teléfono, y lo cambiás cuando quieras.
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3 · Pegás el cartel. Te lo damos listo. Desde ese momento estás en el mapa, en las búsquedas y en la vidriera de tu ciudad.
Y si no te sirve, te vas. No hay permanencia, no hay multa y no hay nada que devolver. Lo único que perdés es la vidriera.
Si tenés varias sucursales o sos una franquicia
Una cadena es un comercio con varias sucursales: una sola ficha, un titular, un tablero consolidado y una sola negociación. Cada local tiene su propio cartel con su QR, y el tablero te deja comparar sucursal por sucursal.
Y la franquicia se trata como lo que es: cada local tiene otro dueño. Por eso el sistema distingue quién firma, a quién se le cobra y quién carga los beneficios. Si la casa central define una promoción para toda la red, se publica en toda la red; si un franquiciado quiere la suya, la carga él. Sin esa distinción, el día que un local no honra el beneficio no hay a quién reclamarle.
El modelo de negocio, de frente: a vos no te cobramos. Nos paga la entidad —la mutual, el sindicato, el programa— porque lo que ella compra es que su socio sienta que ser socio le sirve. Y el que hace que le sirva sos vos.
